Afortunadamente,
el viernes 24 y el sábado 25 el sol lució intermitentemente,
favoreciendo la celebración de las distintas actividades: animación de
calle para niños, inauguración de exposiciones, chocolatà popular,...
el ambiente fue animándose hasta el momento culminante de la apertura
de la carpa de la VI Feria Agroalimentaria y Turística Safor-Valle de
Albaida y el pregón de inicio del mercado medieval. Como siempre, la
feria acogió una numerosa representación de empresas de servicios
alimentarios y turísticos, muchas de ellas de Rótova, y supone una de
las mejores maneras de promocionar turísticamente la comarca y el
municipio. Por la tarde, la tradicional suelta de palomos de la
Asociación de Colombaires, dio el disparo de inicio de las actividades
vespertinas, como los conciertos de ‘Tabal i dolçaina’ y de acordeones
que se celebraron en la plaza. Los espectáculos nocturnos de fuego y
pirotecnia, y el posterior correfocs ofrecido por los Demonios de la
Villa, dejaron boquiabiertos a cuantos acudieron a ver lo, y muchos
valientes se atrevieron hasta correr delante de los cohetes. Por la
noche, el Porrat ofrecía pasar un ratito agradable viendo una revista
musical en la carpa, o una fiesta con la orquesta La Metro, que aguantó
hasta altas horas, a pesar de que el tiempo empezaba a tontear. Lo
importante es que había ganas de fiesta en la noche de carnaval.
El
domingo amaneció en Rótova en las olas, puesto que Radio 9, Ondula
Naranja-Cope y Cadena Ser-Gandia, emitieron sus programas en directo
desde la carpa agroalimentaria, dando fe de todo el que sucedía en
Rótova; representantes de las asociaciones del pueblo: C.E.R.,
Jubilados y Pensionistas, Rotovense Musical, Rondalla Agredolç, Motos
Clàsiques, y un largo etcétera, fueron pasando por el micro, con más o
menos nervios, según los casos, delante de las miradas de los curiosos
que en esos momentos visitaban la Feria.
Tras
la misa Mayor en honor a Sant Macià el cielo se cubrió y todos
empezamos a temernos lo peor: una fuerte descarga de agua y viento nos
hizo correr a todos y empezar a pensar que el porrat llegaba a su fin.
No obstante, a las cuatro de la tarde, cuando muchas paradas ya habían
recogido sus cosas, el sol volvió a salir y con él la gente, que
continuó paseando por las calles de Rótova, visitando la Feria de
atracciones, la Carpa agroalimentaria y las exposiciones hasta bien
entrada la noche. No obstante, las actuaciones musicales previstas para
la tarde del domingo en la plaza tuvieron que aplazarse, y esto, unido
a las ganas de las comisiones festeras de continuar la fiesta, dio
lugar a una celebración posterior, el sábado día 4; durante todo el día
se ofrecieron comidas y cenas en la plaza, las asociaciones de festeros
y de Manos Unidas Cáritas, estuvieron al pie del cañón en sus estands,
y las Amas de Casa y los Jubilados volvieron a abrir sus exposiciones
en el Centro Parroquial y Social respectivamente. Pero si en el Porrat
fue la lluvia, en esta ocasión fue el viento el que quiso incordiar la
fiesta, aunque no fue así, y durante toda la tarde los conciertos de la
Rondalla, Urbalia Rurana y la actuación de la Orquesta la Selva
(patrocinada por la tribu Project, las comisiones festeras, Bar Nou,
Bar l’Ocell y Alesa Constructora) hicieron a la gente salir y mover un
ratito el esqueleto.
En
fin, un año más el Porrat nos deja recuerdos e imágenes, en los que
destaca la gran participación y colaboración de la gente de Rótova, que
una vez más, son los principales protagonistas de la fiesta. |