Las
huellas arqueológicas dan testigo de la presencia de comunidades
humanas a nuestro término municipal, al menos desde la edad de bronce.
Restos de viviendas, útiles de piedra o cerámicas hechas a mano forman
parte de los hallazgos a la montañita de los Penyascos, además de una
necrópolis, de cronología similar a la partida de la Casa Fosca
-Horteta, con enterramientos-túmulos y cubierta de piedras de río. Se
da una continuidad en el asentamiento de Penyascos durante la época
ibérica, que desaparece tras la ocupación romana, dispersándose la
población en asentamientos de llanura de tipo agrícola.
Un ejemplo paradigmático de estas villas romanas es la villa de la Campina-Decimocuarta
al término de Potríes, de dimensiones imprecisas pero considerables,
con espacios residenciales, de explotación y transformación agrícolas,
incluso talleres de fabricación de objetos cerámicos para la
comercialización de los productos. La época visigoda conlleva una
ruralización del espacio y una continuación de los asentamientos
romanos. Con la llegada del Islam se produce una concentración de la
población rural en pequeños asentamientos, es en estos momentos cuando
se consolida el casco urbano de Potríes como tal.
Cuando
el año 1240, el monarca catalán-aragonés, Jaume I toma posesión de los
castillos de la comarca y de sus tierras, Potríes era una pequeña
alquería más, de las que se diseminaban por el territorio. El lugar de
Potríes estaba dentro de los dominios del Castillo de Rebollet y, junto
a altos lugares, fue dado por el rey a la familia Carròs, primeros
señores de Potríes. De esta forma la historia de nuestro municipio
transcurrió paralela a la de otros centros urbanos de mayor entidad,
como Oliva o La Font
d’ En Carròs, y siempre dentro de un contexto territorial más amplio
que se denominará Honor de Rebollet o Término de Arriba. Los años 1364
las tropas de Pedro el Cruel de Castilla arrasaron nuestras tierras
durante la guerra de los dos Pedros, incluyendo el lugar de Potríes.
Unos años después, el 1368, Berenguer de Vilaragut, casado con Alamanda
Carròs, titulándose señor casado del Honor de Rebollet, da la Carta de Población de sus posesiones, debido al deplorable estado en que habían quedado tras la guerra.
Los
años 1382 Ramón de Riusech es reconocido como señor de los estados de
Oliva y Rebollet, que lo sucede su sobrino Gilabert Centelles y Riusech
cuando murió el año 1387. Los Centelles detendrán el señorío de este
lugar a lo largo de muchos años. A mediados del siglo XV el señor de
Potríes, Francisco Gilabert de Centelles, recibe del monarca Alfons el
Magnànim el título de Conde de Oliva, es el año 1449, y queda así el
pueblo el municipio dentro de los dominios del Condado de Oliva. El
matrimonio entre Carlos de Borja y Magdalena Centelles, el año 1569,
hace que el Condado de Oliva y el Ducado de Gandia quedan unidos en un
estado dominado por una de las familias más importantes de su época,
Borja; será Potríes un lugar más perteneciente a la poderosa alcurnia
de los Borja. Entre finales del siglo XVIII y principios del XIX,
Potríes como otros muchos pueblos, mantendrá un largo pleito con Osuna
por su independencia señorial, acogiéndose en las leyes desvinculadoras
de 1814, provenidas de las Cortes de Cádiz.
Potríes
estuvo habitado hasta 1609, fecha de la expulsión de los moriscos, casi
exclusivamente por musulmanes. Después de esta fecha, el municipio
quedó prácticamente despoblado y no recuperó la población que tenía el
año 1609 hasta pasados más de cien años. La principal riqueza del
pueblo durante el siglo XV era la ‘canyamel’, como el resto de la
comarca.
Cuando
a finales del siglo XVII la ‘canyamel’ entra en decadencia, el cultivo
de la morera, para la cría del gusano de seda, y el de la viña junto al
olivero adquieren una cierta importancia. Desde principios del siglo XX
asistimos a la implantación masiva del naranjo, que hoy en día es el
principal cultivo del municipio. Aunque el pueblo es eminentemente
agrario, hay una característica singular relacionada con las
artesanías, Potríes se ha caracterizado a lo largo de los siglos por la
producción de objetos cerámicos. |